sábado, 28 de julio de 2018

The Arcade Experience

El año pasado me puse como meta viajar más. Salir de la ciudad, visitar lugares que no conocía, que conocía pero tenía tiempo de no ir o hacer algo completamente diferente a lo que solía hacer. Gracias a esto, tuve la oportunidad de ver, entre otras cosas, un concepto que estaba empezando a aparecer en el país: restaurantes y bares dirigidos a un mercado gamer.

Para mi sorpresa, este concepto aún no existía en Monterrey, ciudad en donde radico desde hace cerca de seis años. No me quedaba claro por qué este concepto, popular y ya probado, todavía no llegaba a un lugar que cuenta con una comunidad de gamers amplia. Afortunadamente, alguien más tomó nota de esta carencia y decidió enmendar esta falla. Y con esto, nace "Arcade".

El jueves 26 de julio, tuve la fortuna de ir como parte de los invitados del grupo Nintendo Collectors Monterrey; al administrador lo considero un gran amigo y le agradezco infinitamente la oportunidad que me abrió a asistir a este evento de "la élite gamer".

Desde el momento que llegas al lugar, la fachada esta diseñada a ser un homenaje a los juegos de antaño. El edificio parece castillo y hay un Donkey Kong en el techo, viendo a todos los visitantes entrar y salir del lugar. Le faltó un letrero con el nombre del lugar (el cual comentaban que estaba por llegarles en los siguientes días), pero sin eso, cualquier gamer de corazón sabrá que llegó al lugar indicado.


Entrando al lugar, te recibe un pequeño lobby iluminado de una luz negra, un sofá y una mesa de hockey que me recuerda a salones de juegos de antaño (para mis conciudadanos del puerto de Tampico, ese lugar sería Venture Land). Tiene pocas decoraciones, considerando que la pared tiene un color claro y es lo primero que ves cuando entras al lugar, pero pasando unas escaleras, empieza a verse lo bueno.

Inmediatamente, pueden ver las máquinas que le dan el nombre al lugar. Muchas de estas son piezas de la época, originales y con evidencia de los años que llevan en la tierra. La selección de estos juegos es buena; hay los clásicos arcades de los 80's, como Donkey Kong, Galaga y Pac-man, juegos de peleas 3D (Soul Calibur y Tekken), Time Crisis para los fans de los shooters, varias maquinitas emuladores con una amplia selección de juegos, pero lo que más acaparará la atención, tres juegos de carreras, de los cuales, uno es el que promete ser la estrella del lugar.


Mario Kart Arcade GP DX. Yo personalmente nunca había visto este juego, aunque sabía de su existencia. Mi instinto me decía que inmediatamente lo debía de jugar (junto con la de muchas otras personas, que se amontonaban en subirse a este juego). Tristemente, los controles no funcionaban. Perpetuamente el personaje estaba girando a la izquierda o ala derecha, lo que hacía este juego no una carrera, sino un combate a la muerte con el volante. Así como este juego, algunos otros juegos no funcionaban del todo. Recuerdo que Soul Calibur no podías mover tu personaje a la derecha o hacia abajo y había Fatal Fury Real Bout con el que me quedé con las ganas de jugar. Esta falla, aunque crítica, se puede remediar con facilidad si le dan la atención que estos arcades definitivamente se merecen.




Por un lado, hay un pequeño pasillo que te lleva a dos diferentes cuartos, una de ellas una especie de sala/ciber café con juegos más modernos. Aunque durante nuestra visita las computadoras no estaban habilitadas, había Xbox con el juego de moda Fortnite y el clásico Gamecube con su igualmente emblemático Super Smash Bros. Melee. Este cuarto era más pequeño en comparación al anterior y la decoración era más llamativa, aunque solo eran unos cuantos pósters y un estampado en la pared al fondo.Varios sillones que garantizaban la comodidad de los jugadores. Sin embargo, considero que era el cuarto que menos aportaba a la experiencia del evento, dada su pequeñez, la distribución de los muebles y el catálogo de juegos al ser recientes y no ir al tono con lo que el lugar nos quiere promocionar.





El otro cuarto, sin embargo, creo que fue lo que más me gustó de este lugar. Este era un restaurante, muy bien iluminado, con unas teles y unas consolas en las mesas a las orillas, invitándote a jugar inmediatamente. Siendo el veterano de 16-bits de Nintendo que soy, inmediatamente me sentí atraído a jugar el clásico de Super NES, Sunset Riders. Las memorias inmediatamente me invadían, a pesar de que tenía décadas de tocar el juego.Y lo mismo pasó con Turtles in Time, el juego por exelencia de las Tortugas Ninja de esa época (aunque yo insistiría en que ese es el juego por exelencia de esta franquicia) y Donkey Kong. Y aunque personalmente no tuve la oportunidad de jugarlo, se escuchaba por el lugar GoldenEye, juego emblemático del Nintendo 64.

Al cabo de unos minutos de juegos, nos acercaron unos menús. Muy sencillos, pero tenían lo que necesitaban tener, al menos para la apertura del lugar. Me decidí por una hamburguesa, acompañada de su refresco en refill. Esta, la llamaban Mario Bros, no solo porque llevaba champiñones (obviamente), sino porque el pan iba de color rojo, lo cual le agrega valor al nombre que le dan a sus platillos.





Pero nada de eso importa si la comida no es buena, me alegra decir que lo fue. Bastó con la hamburguesa, una orden de papas compartida y un refresco para quedar satisfecho. Obviamente, no puedo hablar de los demás platillos, pero confío en que si la calidad de estos es la misma que de lo que probé, no tienen nada de qué preocuparse, más que de ampliar la cantidad de opciones que presenten a sus futuros clientes.

El único comentario que podría tener sobre este lugar es que es muy pequeño, cuando debería de ser el más grande y el que mejor atención le deben prestar. Esto es lo que comunmente se ve en otros restaurantes y bares temáticos para gamers y en este caso, fue solamente un lugar más de las tres secciones con las que cuenta el establecimiento. Bastó un solo grupo para acaparar varias las mesas al centro del cuarto y llenar el lugar. No me imagino el caos que se puede llegar a hacer cuando este lugar abra al público en general. Mi sugerencia sería que tumbaran el muro entre los dos cuartos al fondo (el que tiene las consolas modernas y computadoras), o al menos conectarlos de alguna manera y ampliaran el restaurante para que le den más servicio a más personas, porque muchos de sus clientes potenciales van a venir a esto.



Por último, nos comentaron que en un futuro contarán con un Escape Room, el cual promete ser muy gratificante de resolver "para todos los gamers". Este Escape Room, tendrá diseños y props de la talentosa gente de Respawn Zone, los cuales estuvieron presentes en la inaguración y tuvimos la oportunidad de platicar con ellos. Con 60 minutos para salir del cuarto, definitivamente valdrá la pena darse una vuelta para intentar resolverlo.

Puedo decir que vale la pena visitar este lugar, aunque sea para conocerlo y emitir tu propio juicio. Me da gusto que por fin haya un lugar de estos en la ciudad en donde vivo y espero que todos los gamers de la zona lo vayan a conocer para que se diviertan, para que puedan pasar la tarde o noche con amigos y familia, en este lugar que claramente es fans para fans. 



La bellísima Nekusagi. Vean sus cuadros, todolo que hace le queda padrísimo.