lunes, 1 de agosto de 2016

Pokémon Go

Hace veinte años, en aquella lejana isla de Japón, un joven emprendedor tocó la puerta de una importante compañía líder en su ramo, para presentarles su muy humilde propuesta. 20 años, siete generaciones de juegos, una caricatura, varios largometrajes, millones de juguetes y específicamente, más de 721 monstruos después, sale una aplicación para teléfonos celulares que vino a revolucionar el mundo en unos cuantos días.



La premisa, como en los juegos originales, es muy sencilla: vaga el mundo, capturarlos a todos y sé el mejor, mejor que nadie más. A diferencia de los juegos originales, hay que -literalmente- vagar el mundo.

A estas alturas, ya todos saben que el juego funciona por medio de geolocalización, es decir, la aplicación detecta dónde físicamente estás por medio del celular y en función a esto, es lo que muestra. Los puntos de interés cercanos, gimnasios y los Pokémon. Uno creería que el hecho de que se tengan que mover desincentivaría a muchos de jugarlo, pero...

Todos, absolutamente todos en esta foto, están jugando Pokémon Go

Niños, niñas, chavos, chavas, hombres, mujeres; todos están jugando este fenómeno. Cuando recién anunciaron el juego, hace poco menos de un año, los fans estábamos completamente vendidos en la idea del juego. Pero lejos de ser para los apasionados a la serie y a los juegos originales, muchos de los que están jugando cree que el anime inspiró a los juegos y no al revés. Los que nunca les interesó el NES ni lo que le siguió, lo bajó a su celular. El juego, la serie y todos los que estuvieron involucrados en el desarrollo del juego transcendieron en la sociedad moderna: nosotros los jugadores cambiamos nuestros hábitos, a los inversionistas le hizo ver la rentabilidad de los juegos de realidad aumentada y muy seguramente estaremos escuchando más de Niantic, Google y Nintendo en el futuro de los juegos móviles.


Pero adicional a esto, Pokémon Go es un rompe-hielo, un lubricante social más. Las rutas y las actividades las planeamos en función al juego, es decir, dónde nos dan más beneficios, o dónde hemos escuchado que hay Pokémon de cierto tipo. De no salir nunca, ahora frecuentemente salimos a caminar con tal de tener algún avance en el juego. Y lo mejor de todo, con solo una aplicación en el celular en común, estamos interactuando, haciendo amigos y creando eventos para convivir con otras personas apasionadas. Sin decir una sola palabra, identificamos a un "entrenador" más y la excursión obtiene un integrante más.



Y lo mejor de todo, la comunidad está compartiendo sus experiencias y hallazgos. El juego desde un inicio te da muy poco en lo que una explicación se refiere, todo lo demás, desde la captura y los trucos, hasta la mejor manera de criar a tus Pokémon, es por medio de ensayo y error, mucha que se nutre de la comunidad que existe en internet y a pesar de esto, nos recuerda mucho a la época de los videojuegos antes del internet, en donde los trucos y "tips" se compartían con los amigos en la escuela, con los vecinos y en las revistas.

Sin duda este juego es un existe, tanto comercial como social, y con la promesa de actualizaciones y el deseo de los desarrolladores de los juegos originales de incluirlo de alguna manera con la saga, sin duda vamos a ver a mucha gente entrenando por ser el mejor.