sábado, 13 de junio de 2015

La industria de los videojuegos

Por fin voy a escribir de algo. ¡Yeay!

  No es secreto que soy un apasionado fan de los videojuegos. Cuando era niño, hace ya bastantes ayeres, recuerdo que mi mamá no me contaba historias convencionales para dormir (años después mi papá lo haría, y luego me leyó novelas más complicadas, pero ese puede ser tema para otro día). Ella me contaba la historia de un valiente plomero, que debía de rescatar a su amada princesa de una aterradora bestia.

... Y 25 años después, me enseña a seguirlo haciendo.
 
  A partir de ahí, me envolví en un mundo del cual no creo dejar en un futuro muy cercano. Final Fantasy, Street Fighter, Pokémon, Devil May Cry, Metal Gear, Silent Hill, Mega Man. Son juegos ( o más bien, experiencias), a las que le tengo mucho cariño.

  Y pues sí... y luego te enteras de cosas como el cambio de estrategia de SEGA y Konami, la relación conflictiva de Hideo Kojima de esta última y la salida definitiva de Kenji Inafune de Capcom (y por ende, a la masacre que hicieron con la franquicia de Mega Man).

Imagínense todo lo que pudo ser... **se va a llorar como princesa Disney**


  ¿Qué está pasando? ¿La industria está cambiando? ¿O realmente solamente fuimos una moda? En parte, (y esto es solamente mi opinión), creo que todo está evolucionando y no todos saben de las nuevas tendencias.

  Y no me refiero a las grandes casas productoras, no completamente (aunque Nintendo debería hacer un MMORPG de Pokémon. Pero ya). Sí, está el hecho de que escuchan la fuerte demanda que tienen sus juegos... y los cancelan (como el ya mencionan MML3 y la más reciente herida de Silent Hills.


  No, también estamos nosotros, los mismos gamers. Los que exigimos originalidad en la industria, no más Call of Duty o FIFA; nos quejamos de las constantes secuelas, precuelas de Final Fantasy, pero a la vez, les decimos que esos juegos venden bien. Muy, muy bien.

  Y sí, la industria de desarolladores independientes va creciendo también, pero por cada fan Shovel Knight o Shantae, existen muchos más fans de Super Smash Bros, de Super Mario, Metal Gear, Metroid, Crash Bandicoot o de cualquier otra "franquicia".

  Pero, ¿saben? creo que hay espacio para ambas posturas. Hay juegos con los que uno crece y se encariña y quiere que sigan desarrollando. Otras veces, quieres algo nuevo y te animas a por fin jugar un "FPS" y sales de tu zona de confort y te das cuenta que también puedes apreciar estos juegos.

  Pero, ¿a qué viene todo esto?

  No hace mucho, estaba jugando Final Fantasy XIII y concuerdo con muchas de las críticas que he escuchado en línea. a pesar de ser gráficamente hermoso, es muy, muy lineal y tedioso. Terminé con un mal sabor de boca al terminar ese juego y ya no tengo prisa por empezar a jugar los otros dos (¡Aaaaaaaaaaah, pero CLARO que tiene secuelas! ¿Se acuerdan cuando antes eso no pasaba?). Unos cuantos meses después compré una "franquicia nueva" (Bravely Default). Es un juego muy tradicional en el sistema de juego y las gráficas son bastante decentes. Pero todo lo que evoca el juego es amor por los tiempos de antaño, pero a la vez, modernizando muchas cosas; una muy extraña amalgama de lo que era y lo que es, y el resultado es uno de los RPGs mejor recibidos en Japón y el resto del mundo. Tanto fue su éxito, que la compañía productora está reconsiderando su estrategia en base al éxito de este último juego.

'Sup bitches?

  Yo los invitaría a que no se cierren a los juegos (o en general, a sus experiencias) de "los viejos tiempos", nos demos una oportunidad a lo nuevo, pero no abandonemos las experiencias que nos ayudaron a estar en donde estamos y a ser quien somos. ¿O ustedes qué opinan?